Acerca de mi

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Me interesa el cine alternativo. El cine que casi no vemos en las salas comerciales tradicionales. Las películas que se preocupan de exhibir los verdaderos amantes del séptimo arte. Un cine que no solo nos divierta, sino que nos haga pensar, que nos deje más preguntas que respuestas, que nos movilice, que nos descubra nuevas formas de expresión, un nuevo universo de sentimientos, emociones e ideas.

Hago mias las palabras de Jean-Louis Comolli, cuando afirmaba:
“A mi juicio, el cinéfilo, el espectador asiduo […] son operadores artísticos (aún cuando no reivindiquen estatus alguno de artista) en cuanto ingresan a una práctica real (ver películas) y adquieren una experiencia que no es tanto del orden de la cultura (erudición, dominio de las referencias) como del goce (pérdida de puntos de referencia)”.
Y luego agrega: “El cine, no para apartarse del mundo, evadirse, distraerse; al contrario, para llenarse de él, mezclarse en él.”

Desde el momento, en el año 2010, en que empecé a participar con mis comentarios por escrito en el seminario “El ojo soberano” dictado por el crítico argentino Roger Koza, se me planteó la duda sobre el sentido que tenía esta escritura. ¿Desde donde escribir?

Me apresuro a decir que no es mi intención convertirme en crítico de cine. No soy tampoco estudiante de cine, ni está en mis planes realizar alguna vez una película. Simplemente me defino como un espectador inquieto, deseoso no solo de pasar un momento grato viendo una película, sino de experimentar un enriquecimiento de mi vida en lo sensorial, intelectual y emocional.

Escribir sobre las películas que visionamos, semana a semana, me obligaba a especular sobre mis propias percepciones y creencias, enriqueciéndolas o cuestionándolas.

Aprovechar los “blogs”, esta herramienta que nos ofrece Internet, me parece de fundamental importancia. Escribir reflexiones sobre lo que vemos, es una forma de “volver a pasar la película” en nuestras mentes y poder analizarla. Esta práctica, que a priori puede parecer que vuelve demasiado intelectual el acto de ver una película, por el contrario mejora nuestra capacidad para gozar de la misma.

El blog, es un recurso de gran libertad. Aquí no tenemos que adaptarnos a un “Manual de estilo” que sería  el caso si escribiéramos para un diario. Hay total autonomía sobre lo que se dice y como se lo dice. Es por ello que me decidí a iniciar este y tratar de mantenerlo vivo a lo largo de los años.

Pienso que además, es una experiencia placentera, ayuda a movilizar muchas cosas de nuestro interior, y sale más barato que una sesión de terapia.

Jorge Halaban

Córdoba, Argentina

jhalaban@hotmail.com


About Me

I’m interested in alternative cinema. The kind we almost never see in traditional commercial theaters; those movies that only true cinema lovers make the effort to show. Films that not only entertain us but also make us think, prompting more questions than answers; that move us and uncover new forms of expression, a universe of feelings, emotions, and ideas.

I echo the words of Jean-Louis Comolli when he stated, “I believe moviegoers, the frequent viewers […] are artistic operators (even when they do not claim any status as artists) in that they take a practical action (to see movies) and experience what is not so much cultural (knowledge, mastery of references) as pleasurable (the loss of points of reference).” He later adds, “Cinema, not in order to step away from the world, escape, be distracted; instead, to be imbued by it, meshed with it.”

From the moment in 2010 when I began to offer my written comments in Argentine critic Roger Koza’s weekly publication “El ojo soberano”, I was faced with doubts about the significance of those articles. Which is the source of my writing?

Let me hastily state that I do not intend to become a movie critic. I am not a student of cinema, nor do I have plans to some day create a film. I simply define myself as an inquiring spectator, wishing to not only spend a pleasant moment watching a movie, but also experience sensory, intellectual, and emotional enrichment.

Each week when writing about the films we view, I am pushed to speculate about my own perceptions and beliefs, strengthening them or questioning them.

A blog is a resource that grants one great freedom. Here there is no need to follow a stylebook, a requirement when writing for a newspaper. There is total autonomy about what is said and how it is expressed.

I feel leveraging this tool made available by the Internet is truly important; reflecting in blogs about what we watch is a way of “re-viewing the movie” in our minds and analyzing them. Initially, this practice might seem to make watching a film too much an intellectual endeavor, yet instead it enhances our ability to enjoy it.

Having decided to start this blog I will try to keep it going through the years. Aside from being a pleasant experience, I believe it also helps us by shuffling things around in our heads, and is much cheaper than a therapy session.


Jorge Halaban

Córdoba, Argentina

jhalaban@hotmail.com

2 comentarios

  1. Podria suscribir cada cosa que decis aqui arriba, respecto a tu relacion con el cine, que lugar ocupa en la vida la hermosura de ser un espectador inquieto de por lo menos dos peliculas semanales, que en mi caso son un sosten fundamental para seguir creyendo en la vida y en el futuro de mis hijos.
    No es casual que Dos dias y una noche haya sido el motivo de esta conexiòn.

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