J. Edgar

J. Edgar, Clint Eastwood, EE.UU., 2011

edgar1No es una película que intente plasmar con exactitud la intensa y variada vida profesional del creador del FBI, J. Edgar Hoover. Es llamativo que se le critique al film haber omitido acciones concretas de Hoover de persecución a artistas diversos. La película es  mas bien un retrato de un burócrata megalómano y un amante homosexual reprimido.

Es una de las facetas más destacable del filme, la manera en que Eastwood presenta al personaje: solitario y desconfiado, se trata de un hombre obsesionado por mantenerse en su puesto y conservar el poder que le está asociado, incapaz de profundizar las variadas y complejas circunstancias que definen cada momento de la historia de EEUU. Para ello se apoya en una gran actuación de Leonardo Di Caprio. Caprichoso en la elección del enemigo, Hoover, cree poseer una influencia mayor de la que  realmente detenta ( valga como ejemplo la escena del chantaje fallido a  Luther King) y solo es temido por la terrible hipocresía que es consustancial al mundo de la política de EEUU. La independencia del poder político, le permite perpetuarse en su puesto, y actuar sin demasiadas interferencias, pero esa misma independencia genera la falta de objetivos, que son reemplazados por una obsesiva y personal visión de quienes son en cada momento los enemigos del país. En ese sentido, es aleccionadora la escena con Robert Kennedy, cuando este le dice que los tiempos han cambiado y cuestiona la visión de Hoover sobre las amenazas que penden sobre los EEUU. Y ya que hablamos de los Kennedy, es patética la escena en que se entera del asesinato de John Kennedy. ¡El máximo responsable de la seguridad interna de EEUU, no pudo detectar a tiempo los planes de asesinar al presidente!

En lo formal, se destaca un uso intensivo del flashback. Esto no dificulta en absoluto la compresión del filme y tiene como principal virtud la de transmitir la idea de que diferentes momentos de la historia de EEUU, encuentran al personaje repitiendo actitudes y acciones. Un extremo dogmatismo que mira siempre del mismo modo al mundo y a su país sin percatarse de los cambios ocurridos. Homosexual no asumido, es curioso que ninguno de los políticos a los que amenazaba con develar sus secretos de alcoba, se le haya ocurrido investigar la propia vida amorosa de Hoover. Hubieran descubierto su homosexualidad, en una época en que era un atributo vergonzoso y por ende la podrían haber  vuelto contra él.

La permanencia en su puesto durante 48 años,  de un ser de tan limitadas dotes intelectuales y habilidades políticas, es un reflejo de la mediocridad e hipocresía que caracterizó a la vida y actuación de los sucesivos presidentes norteamericanos que compartieron el poder con Hoover, y en este sentido, la película tiene el gran mérito de hablar de la Historia a través de las miserias de uno de sus protagonistas.

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