Mundo Grúa. Pablo Trapero. Argentina. 1999

mundo grua1Este filme fue realizado en una época muy especial para la sociedad argentina. Se llevaban diez años de aplicación de políticas económicas neoliberales y el desempleo había subido mucho. Los cierres de empresas y el consecuente despido de trabajadores, era una triste realidad de aquellos tiempos. La película, una ficción, retrata con realismo, la vida de un trabajador, el Rulo, que debe afrontar esos tiempos de inestabilidad laboral. Va de trabajo en trabajo, tratando de sobrevivir en medio de la crisis. Trapero elige un registro naturalista, donde los personajes son representaciones verosímiles de miembros de la clase obrera. Las actuaciones sorprenden gratamente por su realismo, lo que refleja una excelente dirección y un correcto casting. Los esfuerzos del Rulo, no solo apuntan a la obtención de un trabajo, sino que lo muestran también, intentando rehacer su vida sentimental en lo relativo a la pareja. Se mantiene también interesado en las existencias de su hijo y de su madre, demostrando que las penurias económicas no dañaron sus afectos.
mundo grua 2La película, sin embargo, tiene algunos problemas. Se extraña cierta progresión dramática. El Rulo va acumulando experiencias negativas en materia laboral pero no se reflejan en ningún cambio perceptible de su vida. Este problema del personaje, parece haber sido percibido por el director, quien para que el espectador lo comprenda, pone en el guión diálogos explícitos, donde los amigos interrogan al Rulo sobre si le está pasando algo malo y el siempre contesta que no. En lugar de ser las imágenes, a través de cambios de conducta del Rulo, las que lleven al espectador a comprender sus procesos internos ante los golpes que recibe de la vida, son los interrogatorios de los amigos los que deben explicar con palabras los estados anímicos del Rulo.
Como conclusión, se trata de un buen filme, en la mejor tradición del neorrealismo, con muchas escenas rodadas en exteriores, donde el paisaje no es solo un decorado sino que impacta de una forma u otra en la vida de los personajes.
El final, si bien no muestra cambios fundamentales en la situación del Rulo, destaca por presentar a un hombre que, aunque desanimado, nunca se da por vencido.