Perceval, el galés

Perceval, el galés, de Eric Rohmer, Francia, 1978.

(Proyectada el 11/06/2010 en el Seminario “El ojo soberano” dirigido por Roger Koza, en la ciudad de Córdoba, Argentina)

Esta película, es quizás una de las que más fácilmente se presta a una separación del análisis entre la forma y el contenido. No se me escapa que estos aspectos no son completamente autónomos, pero creo que el film de Rohmer puede descomponerse sin mayores dificultades en estas dos categorías.

La forma:
El aspecto eminentemente teatral que tiene la puesta en escena de “Perceval, el galés”, queda reflejado en primer lugar, por el uso de la escenografía y del espacio. Los decorados remiten al mundo del teatro, donde los castillos de cartón, los árboles con follaje que parecen planchas metálicas más que hojas, paisajes pintados sobre un telón de fondo, restringen la acción del film a espacios acotados que no parecen mayores al de un escenario teatral. Esta decisión respecto a la escenografía, no se me ocurre que pueda deberse a una razón meramente presupuestaria, sino a una motivación estética. Precisamente, no es Francia un país donde escasean castillos de verdad, por lo que me imagino que Rohmer no hubiera tenido mayores problemas técnicos ni presupuestarios, filmando algunas de sus escenas en escenarios reales.
¿Qué pudo motivar al director a circunscribir su labor cinematográfica al acotado ámbito de un escenario “cuasi” teatral? ¿No parece esta decisión “anti” cinematográfica?

“El público no piensa demasiado en el cine, pero lo identifica con la amplitud de los decorados, con la posibilidad de utilizar escenarios naturales y de hacer que la acción sea movida. (…) Haría falta una cierta valentía en el director y en el productor que aceptaran el afrontar en estos puntos los prejuicios del público”. Bazin, pág. 163.

Creo que debemos reconocer en Rohmer, esta valentía que reclama Bazin. Es que, aunque parezca paradójico, evitando estas convenciones que se citan en el párrafo anterior, la película “Perceval, el galés” gana en belleza y potencia lo fantasioso del relato.

Sin duda, los recursos propios del mundo del cine existen y se utilizan. Los distintos planos en que son captadas las diferentes acciones, es un ejemplo. La posibilidad de variar en grado mucho mayor la escenografía y luego unir los variados momentos mediante el montaje, es otro recurso que el teatro no tiene y el cine si.

Otra cuestión destacable, en lo formal, tiene que ver con los diálogos, muchos de ellos cantados y donde los personajes hablan de si mismo en tercera persona. Los coros, que de manera poética, agregan información al relato, son otro hallazgo formal estéticamente agradable. Ambos, diálogos en tercera persona y coros, dan la sensación que nos están leyendo un cuento ilustrado con imágenes, que no son fotos o dibujos de un libro, sino escenas de una película, pero no deja de ser un cuento al fin y al cabo.

Ayudado de nuevo por Bazin: “Cocteau se coloca así en el principio mismo de las relaciones del espectador con la escena. Aunque el cine le permitía captar el drama desde múltiples puntos de vista, prefirió deliberadamente no utilizar más que el del espectador, único denominador común entre la escena y la pantalla.” (pág. 170) Creo que a la película de Rohmer (aunque no se si está basada en alguna obra teatral), se le podría aplicar la misma reflexión que vuelca Bazin sobre la película de Cocteau, y esta quizás sea la principal cualidad que hace pensar, en el mejor de los sentidos, en “Perceval, el galés” como una obra de teatro filmada.

El contenido:
Me apresuro a decir que aunque se cuenta una historia llena de imaginación y donde se abordan variedad de temas (el amor romántico, el honor, etc.) no parecen estar tratados con la suficiente profundidad o complejidad como para justificar un análisis detenido. Es sin lugar a dudas, una versión idealizada de la Edad Media, circunscripta al mundo de la nobleza, donde no aparecen ni la pobreza ni las privaciones en general de la mayoría de la población de la época. En la única escena donde se menciona la escasez de alimentos, nos informamos que se debe al sitio que padece el castillo y no a un problema social de reparto de la riqueza. Esta limitación en el enfoque de clase, es el aspecto más criticable de la película.

Link IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0078073/

Un comentario Agrega el tuyo

  1. susana dice:

    buen comentario

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